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Categoría: Malos tratos

¿Odian algunos hombres a las mujeres?

gimenogil 14/10/2009 @ 08:25

TRIBUNA: FANNY RUBIO ¿Odian algunos hombres a las mujeres?FANNY RUBIO 09/10/2009  La noche del lunes 21 de septiembre hallaron el cadáver de una mujer latinoamericana en una maleta de grandes dimensiones en plena Gran Vía de Barcelona; la noche del domingo anterior, día 20, una muchacha casi adolescente moría apuñalada en el descansillo de su escalera; en la tarde del sábado 19, otra de 31 años aparecía muerta en su piso de Madrid. Y en las semanas siguientes, más de lo mismo.A veces no llegan a asesinarlas, las matan en vida a disgustos, helándoles la sangre en casaAparecen mujeres muertas con estudios universitarios, sin estudios universitarios o, simplemente, sin estudios, cada día en nuestro mundo cada vez menos cómodo, sin que leyes o héroes anónimos como hombres que conocemos (no demasiados) intenten evitar lo que las leyes no acaban de arreglar, la costumbre no integra o nuestra pasividad permite.La verdad es que algunos hombres odian a las mujeres, odian mucho, muchísimo, a las mujeres: a las mujeres con poder, a las que tienen menos poder, a las que tuvieron alguna vez poder, a las que amaron mucho y ya no aman, a las que le sacaron unas pelillas y desaparecieron de sus vidas, a las que mantuvieron, a las que se fueron o desean irse del hogar, a las que van, no en la maleta, sino con la maleta a cuestas por la vida.La maleta. Pues, ¿no es la maleta la mejor solución de la mujer situada entre hombres que odian a las mujeres? ¿Y no ha sido la maleta de esta mujer de la Gran Vía de Barcelona la confesión de un doble crimen por parte de quien lo ejecutó, contra la propia maleta, símbolo de la libertad de irse, con el fetiche del acto de partir que una mujer que se quiere marchar de algún sitio agarra en primer lugar, diciendo por las dos, por la maleta y ella, "ahí te quedas", que yo sigo viviendo?"El hombre donde nace, la mujer donde va", decía con conocimiento de causa Francisco Delicado en La lozana andaluza por boca de la protagonista, Aldonza, que parte de Córdoba al Trastévere romano.A veces, algunos hombres que odian tanto a las mujeres como para matarlas no dan la cara directamente, encargan el crimen a un alguien que entiende "corporativamente" que el coleguilla vive un infierno con tal señora y prepara el crimen burdamente, como hemos visto con Marta y otros casos en que interviene el gremio casero de este seudocrimen malorganizado y hay tres o cuatro en liza.La verdad es que el sueño de matar mujeres de algunos hombres que las odian no llega a veces a la sangre, a veces es mejor matarlas en vida a disgustos helándoles la sangre en casa aunque sean jóvenes, cambiándolas de mostrador cuando se quedan embarazadas, acercándole la mesa de trabajo al balconcillo de la planta sexta a ver si se tiran como en alguna firma de país europeo, y la firma se ahorra, al menos, la maleta, que en estos tiempos de crisis económica faltaría más que la muchacha saliera en un embalaje de la casa acusada de robo in articolo mortis, aunque estuviera tiesa, qué más da.No acierto a pensar bien si algunos hombres odian con el mismo furor a las mujeres sin maleta, que se quedan en casa solas y soberanas con o sin abogado, que ejercen su profesión por la mitad del salario de sus compañeros o, simplemente, escriben o gobiernan.Si en nuestro país muchos hombres amaran (fraternalmente, digo) a las mujeres tendríamos mejores Consejos de Administración, por no decir Academias, Consejos, Consejillos y otras zarandajas en las que curiosamente sólo se ven corbatas castigando a las mujeres a diestra y siniestra con la risita cuando llega de jefa, la infamia cuando no puede escuchar, el cambio de mostrador, el mal piropo que suena a insulto, la ventanita y la maleta tirada en el río, más disimulada.Lo que no tengo tan claro es si odian o no a las prostitutas algunos hombres y algunas mujeres, que a veces hacen de herramienta. Han rechazado regular la prostitución el otro día por parte de un grupo político, que llevaba un punto estupendo contra la trata de mujeres y los anuncios de contactos.La verdad es que no es que a ninguna mujer con dos dedos de frente le apetezca que la prostitución sea un oficio con escalafón y trienios. Es más, teóricamente, muchas somos muy reticentes a ello, y a que, en algún caso, niñas semidesnudas que llegan al colegio digan por consejo de sus amigas que de mayores, en vez de ser enfermeras, como antes, quieren ser, digamos, belles de jour, ya que los modelitos que vemos en las series televisivas y los escotitos que nos largan, aunque sea invierno, han condicionado la educación -que ahora se llama "sexual"- de nuestras lolitas, que creen más rentable estudiar poco y estirar más las piernas si te dan un trabajo.Pero, visto lo visto, ahora que -parece- la prostitución no se va a regular, ¿esperamos tres años con las mujeres que se prostituyen en la calle, sin asistencia, tutela, defensa ante las mafias que las acorralan, acosadas por los mil vaivenes de su vulnerabilidad, únicamente para dejar a salvo nuestra mirada escrupulosa, llevándolas al límite de su subsistencia? Claro, que siempre está la maleta.Fanny Rubio es escritora y profesora titular de la Universidad Complutense de Madrid. Su último libro es La Baeza de Machado. 

Violencia de género en agosto

gimenogil 09/09/2009 @ 22:59





                        Violencia de género en agosto

14 Ago 2009

Miguel Lorente

Hablar de violencia de género en el periodo estival, especialmente durante las vacaciones, significa sobrellevar un tiempo marcado por la amenaza, en el que las manecillas del reloj se unen a las manos del agresor para marcar el tiempo a golpes, y así fijar los límites de manera más nítida ante las circunstancias de estas fechas y la ausencia de los patrones dibujados por la rutina. Se trata del síndrome vacacional de la violencia de género, y se traduce por más violencia y un incremento de los homicidios. Durante los meses de agosto, desde 2003 a 2008, 44 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas, lo cual sitúa la media de homicidios en el mes de agosto en 7,3, la más elevada de todos los meses y con prácticamente dos puntos de diferencia respecto al resto del año, cuya media es de 5,4.

El análisis de las circunstancias vuelve a mostrar cómo la violencia de género es diferente al resto de las manifestaciones violentas interpersonales, algo que también se manifiesta en la forma de presentarse, pues la agresión nace de los objetivos y motivaciones de estos agresores, que aunque terminen en el lugar común de la agresión o del homicidio, parten de un lugar completamente diferente, que es el que marca su significado. No es el calor, como a veces se ha oído. El pasado año, por ejemplo, el mes con más homicidios fue diciembre, con 11 casos, y la temperatura media fue de casi 7 º, mientras que en julio y agosto fue de unos 24 º. Las razones son otras. En los casos en que la pareja convive, los principales factores que influyen en el incremento de la violencia en este periodo están relacionados con el aumento del tiempo de convivencia. Las parejas pasan más tiempo juntas y cuando se inicia el conflicto violento la rutina presente durante el resto del año, que habitualmente lo fragmenta –bien porque tienen que marchar a trabajar, a recoger a los niños, porque estos regresan del colegio…– está ausente. Esto hace que la situación de violencia continúe, que pueda incrementar su intensidad y acabar en una agresión grave. Además, durante esta época los problemas surgen con más frecuencia sobre cuestiones relacionadas directamente con la familia en el sentido más amplio (visitas de padres, hermanos, hermanas, reuniones con los cuñados, cuñadas, sobrinos…), una situación que para quien busca el control de la mujer y su aislamiento de las fuentes de apoyo externo supone una amenaza, incluso un ataque.

Cuando la relación se ha roto y no existe convivencia, los agresores que están dispuestos a acabar con la vida de sus ex parejas, antes de llegar a ese extremo, lo que intentan conseguir es recuperarlas o, al menos, impedir que inicien una vida independiente, pues mientras que esto no ocurra ellos creen que sus parejas regresaran a sus dominios. Para conseguir este objetivo, inician una conducta de seguimiento y control a mayor o menor distancia para ver dónde van y con quién lo hacen, comportamientos que durante el resto del año también vienen caracterizados por una cierta rutina, pero que en agosto entran en otra órbita (se sale más, se va a sitios nuevos, con gente diferente, en horarios distintos, hay más ausencias de los lugares habituales…), lo cual hace más difícil el control y permite interpretaciones que los llevan a entender que no podrán recuperar a unas mujeres que consideran suyas. En ambas circunstancias el agresor ve alterada su construcción basada en el dominio de la mujer y en su control. En el primer caso, por sentir cuestionada su autoridad y su traducción en la ruptura de la relación, y en el segundo al entender que la idea de recuperar a la mujer se ve definitivamente frustrada para él.
La pérdida o la no recuperación, lo que se denomina el “punto de no retorno” es el factor precipitante del homicidio, con independencia del periodo anual al que nos refiramos, y en agosto las circunstancias hacen que muchos agresores crean que esa teórica “operación retorno” no se va a producir, algo que termina en un síndrome vacacional de dramáticas
consecuencias. Sin embargo, hay solución. El conocimiento es la mejor referencia para adelantarnos a los hechos y evitar sus consecuencias negativas, y la sociedad, de manera muy especial las mujeres que se puedan encontrar en estas circunstancias, así como sus entornos más cercanos, deben saber cómo se comportan los agresores en estas fechas y no confundir la sensación de distancia con un alejamiento real, ni la relajación de los hábitos vacacionales con la reducción del control que ejerce el agresor. Él siempre busca lo mismo y nunca renunciará a mantener su posición de poder sobre el dominio de la mujer. Por ello, hay que actuar preventivamente y ante los síntomas expuestos acudir a centros donde puedan recibir asesoramiento o información, o llamar al teléfono 016, para así poder actuar y poner tierra, mar y aire de por medio a la violencia y al violento.

Ello no significa que la responsabilidad esté en las mujeres que sufren la violencia. El compromiso es de toda la sociedad con sus instituciones al frente, y el entorno cercano a la mujer es un elemento fundamental en el contexto de seguridad y protección, especialmente si consideramos que entre un 70 y un 80% de los homicidios se producen sin que las mujeres hayan denunciado, y que entre las que lo han hecho este año, cerca de un 10% han minimizado el riesgo que corrían ante estos traidores.

Miguel Lorente es Delegado del Gobierno para la Violencia de Género


 

Alegato contra la violencia de género

gimenogil 01/05/2009 @ 22:51

Artistas, deportistas y presentadoras han posado para una exposición del Instituto de la mujer, 18 segundos, un alegato contra de violencia en contra de las mujeres.

No te pierdas este montaje con música de Bebe.

maltrato

EL FINAL DEL CUENTO DE HADAS

gimenogil 21/02/2008 @ 16:43

MALOS TRATOS

gimenogil 12/11/2007 @ 21:44

El 25 de noviembre se celebra el Dia Internacional contra la violencia hacia las mujeres. Mirad este vídeo y dejad vuestros comentarios

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