Afortunadamente las cosas han cambiado para las mujeres y ya va siendo hora de que cambiemos también los cuentos.
Aquí os mando uno, se llama LA CENICIENTA QUE NO QUERÍA COMER PERDICES.
Si queréis leerlo solo tenéis que pinchar en la imagen.
Por cierto, no os perdáis las ilustraciones.
He leído el cuento, con algo de prisa, la verdad (a estas horas...), pero me ha parecido precioso; tanto lo que en él se narra como las ilustraciones no tienen ningún desperdicio. Lo leeré con total antención de nuevo porque seguro que nos da mucho que pensar.
Enhorabuena a las autoras.